En las sesiones de consultoría me encuentro gente de todo tipo: emprendedoras que acaban de comenzar su camino y están muy perdidas y empresarias que les ha ido bien, pero que sienten que hay algo que no termina de encajar y que guiarse por su instinto ya no es suficiente.

Ojo, que si me has leído alguna vez ya sabrás que yo estoy a tope con lo de seguir el instinto, lleva ahí más años que tú y yo y si ha ayudado a sobrevivir a una especie tan extraña como la nuestra, ¿quién soy yo para llevarle la contraría?

Ahora, dicho esto, también sabrás que soy una persona pragmática y a la que le gustan las estructuras claras.

Las estructuras ayudan a general calma y superar los bloqueos, son fantástica. Luego ya haces lo que quieres, si quieres te la saltas a la torera, pero para saltártela mejor conocerla primero ¿no?

Así que dicho esto quiero compartir contigo el que creo que es el esqueleto de un negocio sólido:

Las 3 etapas que yo sigo a la hora de construir una marca:

1- Tu estrategia de negocio

  • Empieza siempre definiendo cuales son tus objetivos a corto, medio y largo plazo.

No sólo los objetivos económicos, sino los de desarrollo de negocio o crecimiento:

Que quieres crear equipo de aquí a 2 años, escríbelo.

Qué quieres dar conferencias, escríbelo mujer, no te cortes.

Ningún destino es demasiado loco si hay un camino trazado para llegar hasta él.

  • Ha cuentas, a todos los niveles: Valora cuanto dinero necesitas para poner en marcha tu idea de negocio, cuanto necesitas tener ahorrado si te pones enferma y cuanto tendrías que ganar para asegurarte una futura pensión, por ejemplo.
  • Define tus productos o servicios mínimos viables. Esto es, define qué puedes ofrecer ya mismo, sin complicarte, simplemente remangándote la camisa y poniéndote a trabajar. Más adelante, cuando pases a la siguiente fase de branding o a la de marketing, puedes pulir esos servicios y productos.

 

 

2- Tu estrategia de marca

Venga, ya tenemos claro cómo nos vamos a ganar el pan, ahora a pulirlo para encajar contigo, con tu público y con el mercado. Para que sea más tu que nunca, para que haya emoción e intención detrás.

  • Define tu propósito, si vas a vender velas naturales hechas a mano, pero cuál es el objetivo final, ¿qué filosofía hay detrás de ese producto?

Tu marca será tan fuerte como de auténtico sea tu propósito.

  • Decide qué lugar vas a querer que tu marca ocupe, esto tendrás que pensarlo no sólo a nivel de calidad-precio, sino a nivel emocional. La Coca-cola y la Pepsi son bebidas azucaradas que podríamos considerar sustitutivas la una de la otra, pero una se posiciona como una bebida joven y rompedora, mientras que la otra tira de la felicidad y la comunidad como elementos básicos de su branding. Lo más importante aquí es que seas consciente a nivel personal por qué quieres ocupar ese lugar en el mercado, qué te diferencia y sea algo natural para ti, que no tengas que estar fingiendo.
  • Define cómo vas a trabajar para ocupar ese espacio que has elegido: qué tono vas a usar, que imagen visual necesitas tener, qué medios vas a elegir para comunicarte, ¿cómo vas a querer que se sientan tus clientes cuando se acerquen a ti?

 

3- Tu estrategia de marketing

Si has conseguido superar la fase 1 y 2, ¡felicidades, ya casi lo tienes!

La etapa 3 es de la que todo el mundo te habla, pero nadie te da un mapa claro de cómo se trabajan en conjunto todos los elementos que la componen.

Que si redes sociales, que si email marketing, que si influencers, que si inbound marketing, que si funnels de venta…

Mi consejo es que te centres es las decisiones de comunicación que hayas tomado en la etapa 2 y las utilices para vender el producto que creaste en la etapa 1.

Por ejemplo, si decidiste en tu estrategia de marca que tu negocio el valor de la conexión e inspiración es importante, puedes utilizar las redes sociales que más inspiran como son pinterest e instagram para crear contenido visual atractivo que atraiga a tus seguidores, cree curiosidad hacia tus servicios y o productos sin tener que vender el alma al diablo para crear el mejor funnel del mundo lleno de  copy que toca  los «puntos de dolor» una y otra vez.

Piénsalo, si has decidido inspirar, ¿por qué querrías asustar?

Al final lo que cuenta, es que haya coherencia y el mensaje se entienda y si para ello te das cuenta que la estrategia que quieres usar en la fase 3 no encaja con tu producto de la fase 1, pero haciendo un pequeño ajuste del producto todas las piezas del puzzle vuelven a encajar en las 3 etapas, entonces amiga, es que no lo estás haciendo tan mal.

Te invito a que accedas a la masterclass de branding gratuita, donde te explico más concretamente y con ejemplos la fase 2 de este pequeño puzzle emprendedor.