¿Te ha pasado alguna vez que sientas que no sabes si lo que estás haciendo con tu proyecto online está bien o está mal?

Igual tú también te has sentido más perdida que un pulpo en un garaje cuando ves que las cosas no salen cómo esperabas. Sientes que te supone todo mucho esfuerzo para que nadie lo aprecie, te empiezas a cansar de todo y te sientes frustrada con tu negocio.

¿Por que yo no estoy ahí, con la élite, esos que ya lo están petando?

Si te has sentido alguna vez así es posible más que probable que algo esté yendo mal en tu marca, puede ser la estrategia, puede ser la comunicación, puede ser la imagen,… puede que estés sufriendo una crisis de identidad de marca.

Hoy te invito a que vayamos a descubrir qué está fallando y lo hagamos pasito a paso de forma sencilla para que no nos bloquee el miedo.

¿Por qué deberíamos hacer una auditoria de marca?

El propósito de hacer una auditoría de marca es reconocer el estado de tu negocio e identificar en qué estás fallando o acertando a los ojos de tus clientes.

La auditoría nos ayudará a determinar el posicionamiento de nuestra marca, revisar la percepción que tienen de ella los clientes y la comunidad.

También entenderemos si las acciones que hemos puesto en marcha están llegando o no, si están teniendo repercusión y así poder tomar decisiones correctivas si algo no nos encaja.

¿por qué no solemos hacer auditorias si sabemos que son necesarias?

Seamos sinceras, la mayoría de las veces pensamos que es una perdida de tiempo que no nos va a decir nada nuevo o peor aún, que ya tenemos una idea previa de lo que está pasando, pero como nos da miedo enfrentarnos a ello, preferimos hacer como las avestruces y esconder la cabeza debajo de la tierra, así es como si todo eso que no nos gusta no estuviera pasando.

Es comprensible, pero como dice la famosa frase: no es más valiente quien no tiene miedo, sino quien se enfrenta a él.

Y ese es nuestro cometido hoy, enfrentarnos a lo que nos asusta para encontrar aquello que no nos va bien y cambiarlo.

Primeros pasos para nuestra pequeña auditoría de marca:

 

Son muchos los aspectos que revisamos a la hora de hacer una auditoría, por ello te recomiendo que descargues el ebook para hacer una auditoría de marca, pero para que vayas abriendo boca y revisar la base, con estos 4 puntos que vamos a tocar a continuación podemos hacernos una muy buena idea de cual es la situación de nuestra marca.

1- Tu esencia

Para identificar la esencia de tu marca, no hay nada como mirar hacia dentro y buscar cómo quieres que se sienta la gente cuando descubran tu marca.

Puedes elegir uno o varios sentimientos que representen lo que tu marca pretende inspirar para después transmitirlo: Alegre, Relajada, Responsable, Profesional, Moderna,…

Estas emociones serán representadas más adelante en la parte visual, en la forma de comunicación, etc…

Dime, ¿Cuál es la esencia de tu marca?

2- Tu propuesta de marca

Es la idea principal sobre la que se va a basar tu marca, el propósito por el que has decidido convertirte en tu propia jefa. ¿recuerdas cual era?

Si nos paramos y miramos hacia atrás podríamos simplemente  preguntándonos ¿Por qué creé la marca? ¿cómo ayuda mi pequeño negocio a mejorar la vida de quien me compra? ¿qué me motivó a meterme en este embolado?

Así que para tener clara tu propuesta necesitas identificar claramente, al menos, los siguientes aspectos:

1- Tu objetivo

2- Tu producto o servicio

3- tu cliente

3- Tono

El tono es la forma y el estilo que vas a usar para comunicarte y lanzar tu mensaje.

Veamos un ejemplo: Si mi marca es un negocio desenfadado y joven, es posible que utilice un lenguaje más fresco y divertido que si me oriento a un público o un sector profesional más serio.

¿Qué quiero que sientan cuando me dirijo a ellos? ¿Qué palabras van a ser marca de lo que mi negocio representa?

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4- Resonancia

O lo que solemos llamar el posicionamiento de tu marca en tu mercado.

Aquí tendremos en cuenta los clientes, la competencia, nuestra oferta, nuestro nivel de presencia,…

Hay muchos puntos a tener en cuenta, por ello lo mejor es pararnos a escuchar lo que el mercado tiene que decir al respecto.

¿Y cómo se hace esto? pues en realidades sencillo si decides dedicarle algo de tiempo.

Por ejemplo, qué tal si les escribimos a nuestros antiguos clientes y les preguntamos por su experiencia y sus necesidades.

Podrías también, pasarte por las webs y redes de la competencia y escuchar las dudas de aquellos que por allí pasan, además de observar hasta dónde está llegando tu competencia.

Otra idea: Tal vez tus servicios o productos se pueden actualizar a la situación del mercado. Revisa dónde está el hueco entre lo que tu ofreces, lo que hace la competencia y lo que el cliente pide.

Como suelo decir, las marcas como las personas evolucionan y cambian, por ello dedicar algo de nuestro tiempo a realizar una auditoria externa e interna nos puede ayudar a descubrir aquello que a veces nos negamos a ver.

5- Diseño e Identidad visual

Es posible que en su momento tu misma hicieras un DIY y diseñaras tu propio logo, web, etc… pero ahora, que vas creciendo, nos tenemos que parar a pensar si lo que hicimos está en la linea no sólo del negocio que soy, sino del que quiero ser.

Podemos empezar preguntándonos si los colores y tipografías que estás utilizando transmiten tu propuesta por ejemplo.

¿hay coherencia en el conjunto?

Pero vamos a ir un poco más allá, ¿qué tal si pasamos por nuestra web y nos preguntamos si el uso de nuestra identidad está llevando de la mano al visitante a realizar la actuación que nosotros queremos?

Es momento de pensar y analizar, que no nos de miedo sentarnos delante de nuestro instagram, por ejemplo, y preguntarnos si nuestra marca está siendo bien representada visualmente. ¿conecta?  ¿estimula? ¿convierte?

¿Cada cuanto se debería hacer una auditoria de marca?

Cómo mínimo una al año que como dice el dicho: no hace daño. Pero obviamente todo dependerá de cómo veas que van yendo las cosas.

Yo suelo sentarme a revisar mi marca cada 6 meses, verano e invierno, por eso de medir y calcular si me he desviado mucho del foco principal (que pasa, ojo, y más habitualmente de lo que creemos).

Hacer una auditoría de marca puede ayudarnos a entender mejor en qué estamos fallando (si es que lo estamos haciendo) o a darle una revisión y un refresco a lo que tenemos: imagen, tono, posicionamiento…

¿Te animas hacer la tuya propia?

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Imagen de cabecera gracias a Shutterstock.