¡Hola!

Soy Rosalba, pero mis amigas suelen llamarme Rauz. No hay una historia detrás de ese apodo, simplemente me gusta como suena.

Soy psicóloga, con estudios en México, España e Italia. Aunque mi experiencia profesional se ha enfocado a recursos humanos, jamás he dejado de lado la riqueza de la psicología clínica. Tengo una especialidad en desarrollo humano que me ha hecho percibir la vida de forma distinta.

Conocí a Esti hace algún tiempo estudiando ingles en Londres. Hemos tomado la gran costumbre de vernos, tomar un café y platicar… fue así que un día me invito a colaborar con ella para compartirles a ustedes, mis queridas emprendedoras, algunos temas que vivimos día a día y que no nos animamos a expresarlos con otras personas por miedo, por prejuicio, porque nuestra amiga que sabe escucharnos vive lejos o por alguna otra razón.

Sé bien lo difícil que es nombrar tantos sentimientos con palabras.

¿Has perdido tu rumbo y no sabes hacia donde empezar a caminar?

Es por ello que en esta ocasión quiero platicar con ustedes sobre los periodos difíciles que vivimos en nuestra vida.
Quien mejor que ustedes, mujeres emprendedoras, madres valientes, jóvenes tenaces que no aceptan un NO por respuesta, han tenido días, meses o hasta años durante los cuales se han sentido perdidas, sin saber que rumbo debería de estar tomando su vida, cuestionando las decisiones que han tomado a nivel familiar, a nivel empresarial o sobre su persona en el pasado, e imaginando un futuro terrible lleno de cosas abrumadoras.

Todo periodo difícil tiene una fecha de comienzo, un evento que lo desencadena y que probablemente no recordamos por estar tan sumergidas en la amargura. También los cambios internos y externos pueden desencadenar un periodo de miedo, duda e indecisión. Sobre todo el momento antes de lanzarnos a la aventura de empezar un nuevo negocio, concretizar una idea, invertir dinero en lo que ha sido un sueño desde pequeñas, es un momento de tensión constante.

camino-espesura

Tomen en cuenta que el aislarse, el pensar demasiado las cosas y preocuparse no servirá de nada para resolver la situación en la nos encontramos, al contrario, prolongara el tiempo de hacernos sentir desoladas.

Hagan memoria sobre una importante toma de decisión que han elegido y piensen en el impacto causo en ustedes, ¿fue positivo, fue negativo, fue lo que esperaban?

Como mi madre me diría, la vida no es fácil y lo que vale la pena cuesta siempre mas trabajo y dedicación.

Les dejo algunos consejos para encender una lucecita en la oscuridad:

  • Acérquense a sus amigas, a su esposo, a sus seres queridos y platiquen como se sienten, no importa que no tengan las palabras exactas, inventen metáforas.
  • Caminen diariamente 30 minutos y en ese tiempo olvídense de todo, respiren conforme caminan, observen a la gente que pasa a su lado, desconéctense de sus problemas.
  • No reprochen su pasado. Ni imaginen el futuro. Enfóquense en el aquí y ahora.
  • Cuiden su alimentación pues repercute en el autoestima.
  • Busquen nuevas ideas, soluciones, libros, pregunten a la gente sobre aquello que tanto les preocupa y escuchen distintas opiniones. Al final, formen su propia opinión.
  • No se exijan demasiado. Sean gentiles consigo misma y sobre todo, empáticas con su situación así como lo serian con su mejor amiga.

 

Espero les sirvan estos consejos y puedan aplicarlos para sentirse mejor. Si se les ocurre algún otro, ¡compártanlo! No estamos solas.

Les saludo afectuosamente,

Rauz