Ya estamos a punto de cerrar el año y con el descanso, seguro que alguna de vosotras se prepara para hacer balance de su año como emprendedora.

Para mi este post de hoy, es el comienzo de una reflexión sobre lo que ha sido 2018 y quiero que sea 2019, el 27 con calma y tras unos días de desconexión, me sentaré frente al papel y responderé a las siguientes peguntas que hoy os comparto aquí, espero que para vosotras también sean de utilidad.

15 preguntas para hacer balance de tu año como emprendedor (divididas en 3 grandes bloques)

1. ¿Has cumplido tus objetivos del año?

Los objetivos, esas listas de cosas que queremos lograr, escribimos en papelitos y muchas veces dejamos olvidados en una esquina…

Como os comentaba en instagram hace no mucho, mis dos únicos objetivos de 2018 han sido sobrevivir al primer año de maternidad sin que mi negocio muera e intentar dar el mejor servicio posible.

Puede parecer una tontería de objetivos, pero cuando eres mujer orquesta en un negocio unipersonal y te cuelga un bebé de una teta mientras intentas tener una reunión con un cliente o  intentas llegar a tiempo a un deadline sin haber dormido en semanas y todo tu sistema de apoyo está a más de 1000km de distancia,… que os diré… que para una servidora marcarse esos dos objetivos, han sido más que suficientes…

Lo cierto es que empecé 2018 con objetivos bastante más ambiciosos, como dar formación presencial y participar en algún evento.Pero según iban pasando los meses una tiene que asumir la realidad de su situación y ser más realista.

Si no es el momento, no pasa nada, asúmelo con naturalidad.

La cuestión es que seas sincera contigo misma y contestes con honestidad:

  1. ¿Qué ha pasado para no haber cumplido con esos objetivos?
  2. ¿Has estado cerca de cumplirlos o ni por asomo?
  3. ¿Qué podrías haber cambiado para que esos objetivos se hubieran culminado?
  4. ¿Habría merecido la pena hacer esos cambios o tu vida, tus relaciones,… se hubieran visto demasiado tocadas con esos cambios?
  5. ¿Es un objetivo que merezca la pena mantener para el año que viene o va a volver a pasar lo mismo?

Este puede ser un buen punto de partida, que irremediablemente me lleva a la siguiente pregunta:

2. ¿Lo que has hecho en el último año te ha hecho (o te hace) feliz?

Creo que todo emprendedor comienza esta andadura en busca de la felicidad.

Una felicidad que obviamente no es constante, sino igual nos daría un ataque al corazón de tanta alegría, pero que en tu vida y como concepto general se puede traducir de muchas maneras:

Para unos es tener mucho dinero, para otros mucho tiempo libre, para alguno será ser reconocido o famoso en su sector y habrá quien considere que la felicidad habita en

Sea cual sea la respuesta, la felicidad es clave para que cada mañana te levantes y decidas seguir esforzándote como lo haces. Así que es momento de preguntarse si todo lo que hemos hecho este año, nos ha ayudado a ser más o menos felices:

  1. ¿Echando la vista atrás a este último año, cuál es la sensación general?
  2. ¿Pesan más los buenos o los malos momentos?
  3. ¿Por qué te sientes así? ¿cuál ha sido la primera imagen que te ha venido a la cabeza?
  4. ¿Qué hubieras cambiado en esas situaciones para no sentirte ahora así?
  5. ¿Si haces esos cambios merecerá la pena seguir luchando un año más por tener el negocio que tu quieres?

3. ¿Tu negocio hace feliz a tus clientes?

Y por fin, llegamos a la última parte del análisis, pero no por ello menos importante.

Ha llegado la hora de que otros valoren por ti. Y si, da miedo, por lo que te puedan decir, pero no hay nada mejor como un buen baño de realidad para no caer en la auto-complacencia.

Te recomiendo mandar una encuesta a tus clientes y que valoren del 1 al 10 distintos aspectos de tu trabajo y atención y así, podrás contestar a las siguientes preguntas con más objetividad:

  1. ¿Qué ha ido bien este año con tus clientes?
  2. ¿Qué ha ido mal?
  3. ¿Es algo que puedo cambiar o mejorar?
  4. ¿Qué supone para mi hacer esos cambios?
  5. ¿Es asumible el cambio? ¿merece la pena?

Soy de la opinión que mejorar el servicio al cliente es lo que hace que los clientes se conviertan en prescriptores, así que a tope con eso, pero igual, si el cambio no es asumible en tu vida, el problema no está en que no hagas felices a tus clientes actuales, sino que tienes que buscar clientes nuevos a los que tu condición o forma de trabajo les llene tanto como a ti.

 

Y con esta reflexión hago cierre de año, espero que te sirva a ti también y te deseo el mejor final de 2018 y comienzo de 2019.

Que todos tus sueños se conviertan en objetivos realistas y consigas cumplirlos con tesón y armonía.